Historia

   El origen de la actual Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid se sitúa en la Facultad de Cánones de Alcalá de Henares en el siglo XVI.

    Las «facultas» o especialización se otorgaba en Cánones, Arte, Filosofía, Teología, Letras y Medicina a través del Colegio de San Ildefonso, iniciador en 1508 de la ejecución del plan de reforma del Cardenal Francisco Ximénez de Cisneros para la Universidad, siendo dicho Colegio el núcleo central unificador de la institución.

    El marco jurídico de las Universidades medievales viene determinado por la difusión de los criterios contenidos en la Constitución «Habita», promulgada por el Emperador Federico I para la Universidad de Bolonia. Difusión que se manifestará en las normas universitarias contenida en el título 31 de la segunda de las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio y en los preceptos de fundación y reforma de cada Universidad.

    Por medio de las proposiciones de ley que las Cortes planteaban al monarca se fue desarrollando un régimen jurídico universitario, poniendo especial atención en pedir medidas legislativas que vigilasen la obligatoriedad de poseer, a través de exámenes universitarios adecuados, los estudios específicos de Derecho para poder ejercer cualquier tipo de función pública objetiva relacionada con la vida jurídica. Proposiciones sistematizadas en la Recopilación de Felipe II en 1567.

    Conforme a las intenciones fundacionales, que concebían a la Universidad como un centro para preparar a clérigos de la diócesis en la enseñanza de disciplinas clericales o complementarias de esa formación, la presencia jurídica se centró en el ámbito canónico. El Derecho canónico ocupó durante la Edad Moderna, un papel de primer orden en la formación técnica de todo tipo de juristas, y varios catedráticos, profesores de Derecho canónico, pasaron a ejercer funciones en la Administración estatal de Justicia como Sebastián de la Vaca, Diego Lucio de Lucero, etc...